Arrendamientos Ogliastri - Más de un siglo de tradición

Nuestra Historia

Más de un siglo de tradición inmobiliaria en Bucaramanga y Santander

Historia de Arrendamientos Ogliastri

La historia de Arrendamientos Ogliastri está profundamente ligada al desarrollo urbano y empresarial de Bucaramanga y Santander. Esta familia, de origen europeo, ha participado durante más de un siglo en la construcción del tejido social, comercial e inmobiliario de la región.

El apellido Ogliastri, de origen francés y proveniente de Córcega, llegó a Colombia con una generación de inmigrantes que buscaban oportunidades en América. Desde su llegada, distintos miembros de la familia se dedicaron a diversas actividades económicas: algunos participaron en proyectos urbanísticos y de servicios públicos en Bucaramanga, mientras que otros desarrollaron negocios relacionados con la sastrería, el comercio y las importaciones.

Los orígenes de la tradición inmobiliaria

La tradición inmobiliaria de la familia comenzó con Amadeo Ogliastri Figueroa, hijo de Luis Francisco Ogliastri Saliceti y Eduvijes Figueroa y García. En una época donde el sector inmobiliario aún no contaba con estructuras jurídicas formales, Amadeo inició actividades de administración de inmuebles y corretaje inmobiliario, sentando las bases de lo que más adelante se convertiría en una empresa consolidada en el sector de finca raíz en Bucaramanga.

Amadeo formó en el oficio a Juan de Jesús Ogliastri Arenas, su hijo, y a Roberto Ogliastri Pradilla, quien posteriormente fundaría una inmobiliaria en Barrancabermeja hace más de 85 años, ampliando la presencia de la familia en el sector inmobiliario de Santander.

La influencia en el desarrollo urbano de Bucaramanga

Otro personaje clave de la familia fue Víctor Manuel Ogliastri Figueroa, primo de Amadeo, quien impulsó en Barranquilla en 1912 la Compañía Colombiana de la Mutualidad, entidad que posteriormente daría origen al Banco Hipotecario de la Mutualidad.

En 1919, esta organización se trasladó a Bucaramanga con el propósito de desarrollar uno de los proyectos urbanísticos más importantes de la época: el Barrio de la Mutualidad, hoy conocido como barrio San Francisco. Este proyecto incluyó la construcción de importantes vías urbanas como los bulevares Santander y Bolívar, inspirados en el urbanismo europeo, especialmente francés. El objetivo era proyectar una ciudad moderna que algunos describían como un pequeño París en Bucaramanga.

La administración de los inmuebles que respaldaban estas operaciones financieras fue confiada a Juan de Jesús Ogliastri Arenas, consolidando así la actividad inmobiliaria de la familia.

Consolidación en el centro de Bucaramanga

A lo largo de su historia, la inmobiliaria ha mantenido su sede en el centro de Bucaramanga, zona histórica y comercial de la ciudad. Desde 1979, la empresa funciona en la calle 35 con carrera 21, en una casa que originalmente perteneció a Juan de Jesús Ogliastri Arenas, representante de la segunda generación en el negocio inmobiliario. El inmueble fue adaptado internamente para funcionar como oficina, conservando su fachada arquitectónica original, reflejo del patrimonio urbano de la ciudad.

Documentos históricos evidencian que la familia desarrolla actividades inmobiliarias desde 1923 o 1924, inicialmente enfocadas en corretaje inmobiliario y administración de propiedades. Como empresa inmobiliaria formal, la actividad se consolida desde 1963, con clientes que han permanecido vinculados durante generaciones.

Una crisis que marcó la historia

El 20 de junio de 1958, la historia de la familia Ogliastri sufrió un golpe devastador. Juan de Jesús Ogliastri Arenas fue asesinado dentro de su propia oficina por un cliente, en un hecho que conmocionó a Bucaramanga y fue registrado en medios de comunicación nacionales.

Este suceso generó una fuerte crisis emocional y financiera para la familia. Los acreedores aceleraron el cobro de obligaciones, obligando a la empresa a abandonar otros negocios paralelos y concentrarse exclusivamente en la administración inmobiliaria.

El liderazgo de Alicia Barrera y la reconstrucción

Tras la tragedia, Alicia Barrera, esposa de Héctor Ogliastri Hurtado, desempeñó un papel fundamental en la recuperación de la empresa. Aunque su formación era en licenciatura en inglés, decidió asumir un rol activo dentro de la inmobiliaria, iniciando como secretaria y posteriormente convirtiéndose en gerente y representante legal.

Durante décadas, Alicia Barrera fue reconocida en el sector inmobiliario de Bucaramanga por su administración ejemplar, liderazgo y capacidad para gestionar las relaciones entre propietarios e inquilinos.

La tercera generación y el crecimiento institucional

La empresa continuó su evolución con la participación de Marcela Ogliastri, hija de Héctor y Alicia, quien desde pequeña estuvo vinculada al entorno empresarial de la inmobiliaria. Marcela decidió estudiar Derecho, lo que le permitió comprender con mayor profundidad los aspectos jurídicos del sector inmobiliario. Posteriormente realizó su judicatura en la Superintendencia de Control de Cambios en Bogotá, y más adelante se vinculó a la Superintendencia de Sociedades.

En 2005, comenzó a involucrarse activamente en la inmobiliaria familiar como representante legal suplente. Ese mismo año ingresó al Consejo Directivo de la Lonja de Propiedad Raíz de Santander, organización en la que ha permanecido durante más de dos décadas, ocupando incluso la presidencia en dos ocasiones. También ha formado parte del Consejo Directivo de Fedelonjas, la federación nacional del sector inmobiliario.

Tradición familiar y administración de patrimonios

Hoy, Arrendamientos Ogliastri se define como una empresa especializada en administración de patrimonios inmobiliarios familiares. Muchos de sus clientes han permanecido vinculados durante décadas, pasando incluso a segunda y tercera generación de propietarios.

El enfoque principal de la empresa continúa siendo la administración de inmuebles en el centro de Bucaramanga, tanto de uso residencial como comercial, aunque también manejan propiedades en Piedecuesta, Girón y Floridablanca.

Transformación tecnológica y nuevas generaciones

La modernización tecnológica de la empresa comenzó bajo el liderazgo de Alicia Barrera, proceso que posteriormente continuó Juan Francisco Ogliastri, representante de la nueva generación. La pandemia de 2020 aceleró la necesidad de implementar herramientas digitales, aunque la familia ha mantenido como principio fundamental no deshumanizar el servicio al cliente, elemento que ha caracterizado la empresa durante décadas.

Hoy, la cuarta generación lidera la compañía, mientras que la quinta generación ya se prepara para continuar la tradición.

Un legado que continúa

En 2022, la familia Ogliastri lamentó la partida de Héctor Ogliastri, y en 2025 falleció Alicia Barrera, quien dejó una profunda huella en la historia de la empresa y del sector inmobiliario de Bucaramanga.

Su legado permanece vivo en la cultura organizacional de la compañía: servicio personalizado, relaciones de largo plazo con los clientes y compromiso con la ciudad. Actualmente, Arrendamientos Ogliastri proyecta nuevas iniciativas para fortalecer su relación con la comunidad, incluyendo la creación de un espacio cultural dentro de sus oficinas, donde los fines de semana se realizarán tertulias históricas sobre Bucaramanga y el sector inmobiliario.

Línea del Tiempo

Los momentos más importantes de más de un siglo de historia

S. XIX

La familia Ogliastri, originaria de Córcega (Francia), llega a Colombia y se establece en Santander, participando en diferentes actividades comerciales, urbanísticas y empresariales.

1912

Víctor Manuel Ogliastri Figueroa impulsa en Barranquilla la creación de la Compañía Colombiana de la Mutualidad, entidad financiera que posteriormente daría origen al Banco Hipotecario de la Mutualidad.

1919

La compañía traslada operaciones a Bucaramanga para desarrollar el Barrio de la Mutualidad, hoy barrio San Francisco, proyecto que incluyó los bulevares Santander y Bolívar inspirados en el urbanismo europeo.

1923

Existen registros publicitarios que evidencian que la familia Ogliastri ya realizaba actividades de corretaje y administración de inmuebles en Bucaramanga.

1940s

Roberto Ogliastri Pradilla funda su inmobiliaria en Barrancabermeja, ampliando la presencia de la familia en el sector inmobiliario regional de Santander.

1958

El asesinato de Juan de Jesús Ogliastri Arenas dentro de su oficina provoca una fuerte crisis familiar y empresarial que obliga a concentrar la empresa exclusivamente en la administración inmobiliaria.

1960s–1990s

Alicia Barrera asume la gerencia de la empresa y lidera su recuperación, consolidando la inmobiliaria como una referencia en administración de inmuebles en Bucaramanga.

1979

Arrendamientos Ogliastri se establece en su actual sede de la calle 35 con carrera 21, en una casa histórica que perteneció a la familia.

2005

Marcela Ogliastri se vincula al Consejo Directivo de la Lonja de Propiedad Raíz de Santander y posteriormente a Fedelonjas, fortaleciendo el liderazgo institucional de la empresa en el sector.

2020+

La empresa inicia una modernización tecnológica impulsada por las nuevas generaciones de la familia, manteniendo el enfoque en servicio personalizado y administración de patrimonios familiares.